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lunes, 27 de julio de 2026

 

Del 27 de julio hasta el 17 de agosto las calles aledañas a la Plaza de San Lorenzo quedan estrictamente desvinculadas del derecho de mis vecinos y vecinas a aparcar en las puertas de sus respectivas propiedades, inquilinos e inquilinas de pisos o apartamentos alquilados e incluso los dueños y dueñas de negocios. Y todo esto por unas Fiestas que duran diecisiete días, y no es por estar en contra de ellas, sino pedir compresión pues el año pasado el nivel de decibelios, eventos uno de tras de otro en dos noches fue terrible, tanto así que el 8 de agosto hubo una gala Drag Queen, seguido una verbena y en la madrugada a eso de las 05.00 una traca de valoradores que supuestamente lleva años por una promesa personal al santo. Al día siguiente a las 08.00 campanadas y voladores, seguido de a las 12.00 de la mañana otro tanto de lo mismo y en la madrugada desde 9 al 10 los Fuegos que son preciosos, pero ¿No es de menester pedir que nos den derecho al descanso sin tan ejercicio de ruidos en el resto de eventos? Hace años se prohibieron las verbenas y vuelven como las Trompetas de Jericó para hacer temblar hasta nuestras ventanas, las mías y las del resto de nuestros conciudadanos.

 

El año pasado tuve que llevarme a mi madre de mi casa, porque la Verbena del Solarejo era un conjunto de melodías altisonantes y se puso muy nerviosa. No solo pienso en ella, sino a las personas con problemas cardíacos, a los niños y niñas de espectro autista, a las personas mayores que necesitan tranquilidad y serenidad. El año pasado me publicaron un artículo en el Canarias 7 relatando como pedí al ayuntamiento que me dijeran cuál era el índice de decibelios permitido en esos festejos, como el que hace un eleva una pregunta parlamentaria pero no tuve respuesta alguna, salvo comentarios de haters y personas sin educación. Es verdad que el año pasado hice un vídeo parodiando a una persona que se empecina en convertir estas fiestas que eran para mí un orgullo hasta que se han convertido en un evento que genera arribismo y clientelismo para unos pocos y pocas. El 9 de agosto del 2025. me levanté cansado, arrebatado, pues el día anterior apenas había dormido y ese mismo nos íbamos a descansar a otro lugar. Cuando fui al bazar a comprar algo para llevar al apartamento que habíamos reservado, estaba ella recién peinada de peluquería, claro cómo vive en Tamaraceite seguramente habría descansado lo suficiente, o no, pero haciendo gala de mi vena performativa, me puse en medio de la plaza y dije lo siguiente: ¡En Inglaterra, cualquier ciudadano puede subirse a una palestra y elevar una protesta! ¡Anoche mis vecinos y yo tuvimos que soportar eventos seguidos unos de tras de otros, sin poder conciliar el sueño! ¡Voy a tomar las medidas pertinentes al respecto! Por supuesto que las tome, aporte toda la información judicial tanto a nivel nacional sobre el Derecho al Descanso y la presenté al registro telemático del Consistorio y nunca me contestaron, Dado el silencio administrativo que se ampara en la tardanza en la respuesta fue la nada más absoluta.

 

Me ofrecieron en el Canarias 7 mostrar esta queja que no es solo mía sino de mis vecinos y vecinas quienes se sienten amedrentados y quedan enmudecidos. Es muy recurrente que cuando alguien toma la iniciativa para solicitar explicaciones y pedir civismo, al final es el que paga la intransigencia de personas que son ven lo que quieren ver por su falta de empatía, amén de usar terrenos privados para colocar sus tracas y voladores sin siquiera dar a cambio, solo en nombre del Santo Patrón o por la supuesta identidad del "pueblo", cuando está se construye desde otros parámetros, a través de fomentar el Patrimonio Histórico Artístico, el Etnográfico y el Industrial no solo con unas fiestas que se celebran una vez al año.

 

Y después de todo esto, lo que recibí a cambio es esa inquina que quedó plasmada en una pintada supuestamente anónima en el muro trasero de mi casa: La Fiesta no se toca. Y realmente, esto va más allá de una simple pintada, se trata de una muestra más del desprecio y el resentimiento social contra la historia de mis abuelos paternos, a los cuales no conocí y que, desde luego, no tienen nada que ver conmigo por evolución vital, intelectual e incluso por inclinaciones políticas. Mi amigos y amigas, mis compañeras y compañeras de profesión me preguntan cuando voy a desarrollar mi proyecto sobre San Lorenzo, pues nunca. En el año 2015, el Consistorio prometió financiármelo, pero ya han pasado 11 años y he desistido. Durante al año 2010 y 2011, me dediqué a hacer la revisión del Inventario de Bienes Muebles de la Iglesia Matriz de San Lorenzo, con los datos históricos artísticos actualizados y cuyas fichas están resguardadas en el Edificio Siete Chimeneas del Ministerio de Cultura y mi nombre está registrado.

 

Mi vuelta a San Lorenzo fue maravillosa, pero en estos dos últimos años ha sido un auténtico calvario pues es una tarea cansina y desalentadora, luchar contra tanta ignorancia. Por eso, he desistido y desarrollaré mis proyectos al margen tanto de la Asociación de Vecinos como de la Comisión de Fiestas. Quiero recordar dos personas que fallecieron por culpa de estos festejos, mi tío Antonio en el año 1970, después de una discusión con el entonces presidente de la Comisión de Fiestas sobre el famoso volcán de fuego y Maestro Vicente, el zapatero del pueblo, quien murió de un infarto, después de que la noche anterior, tiraron voladores en la parte trasera de su casa en unos terrenos particulares.

 

Este año han invitado a la peor alcaldesa de que ha tenido este Ayuntamiento quien solo sabe salir en las fotos, y hacer promesas totalmente vanas. Si protestas por pedir que se renueven las fiestas desde el civismo, entonces no eres del pueblo, cuando en realidad, me he preocupado por necesidades más cotidianas como mi propuesta de acción comunitaria de pedir una marquesina y que fue desmantelada por Inma Media pues la consideró tercermundista o las veces que he pedido firmas para que nos restituyan los horarios de las guaguas para que nos permitan la movilidad y la posibilidad de tener derecho al ocio, lejos de los encorsetados horarios tanto de Global como Guaguas Municipales. Yo hago vida de barrio, voy a comprar en los negocios de aquí, consumo en los sitios emblemáticos de bares y piscolabis donde además he atraído mis compañeros y compañeros del ámbito cultural y las artes visuales en Gran Canaria. Sin embargo, haga lo que haga, me seguirán señalando, pero meda igual, todas las iniciativas las llevaré a cabo en mis espacios y a puertas cerradas como siempre. Es así como hay que actuar y no sé cuándo lo podré llevar a cabo, pero por lo pronto seguiré colaborando en otros lugares donde se me respete y necesiten mi ayuda. Perdón por este escrito tan largo, pero para mí tan necesario pues debemos evolucionar en temas de festejos, respetando el entorno residencial y el descanso frente al ruido excesivo.


martes, 7 de julio de 2026

 


Yo no nací de pie ni siquiera sentado, ni tampoco de culo. Según decía mi madre y lo verbalizo en pasado, pues ahora está en un mundo inconsciente, me sacaron con fórceps, agarrando mi cabecita pues no quería salir al mundo. Tuve una infancia un tanto feliz al principio de mi vida, pero cuando adquirí conciencia de mi yo, empecé a sufrir el acaso repetido y continuado en la EGB, luego en el Bachillerato. Aprendí a soportar palizas, tanto en el Colegio como en mi barrio, y todo lo llevé en silencio como siempre. Lo peor vendría después, ya que en mi entorno familiar no quería que supieran como era por dentro, pero se me notaba la pluma y me lo recordaban siempre. Ser maricón en una familia tradicional era un pecado, casi una maldición, pero es que hasta por el siempre hecho de serlo, ya era terreno de mofa entre los familiares.

De pequeño, conviví con la marginación en el seno de una familia de clase media, no burguesa y no fue hasta los 18 años, cuando me revelé contra todo y comencé un proceso de deconstrucción, sin referentes salvo las lecturas que devoraba con ansia después de que una prima, me descubrió la fascinación por la literatura. Lo que he hecho en la vida tampoco me ha venido rodado, sino a base de esfuerzo y lucha, contra muros infranqueables o incluso enfrentándome a Lestrigones.

Me crie en un matriarcado, dado que mi padre se murió cuando yo tenía 12 años y perdí un referente. Mi abuela materna, fue una mujer trabajadora, bastante intolerante, franquista y racista, era víctima de una educación pueblerina, ultracatólica y lo pasó mal en la posguerra. Sin embargo, nos sacó adelante y estuve con ella hasta el final de sus días pues yo la quería. Mi abuelo materno se quedó ciego casi rondando los 60 y fue muy duro para él y por ende a nuestra familia, ya que convirtió su vida en un calvario, con constante gritos de amargura, quejándose siempre de su aflicción. Y en ese entorno, pasé gran parte de mi infancia y adolescencia, callado, intentando dar sentido a esta vida única que se me ha otorgado. Volveré seguramente a ser yo mismo después de mirar el niño interior que está presente en mi alma hoy en día muy escindida.

domingo, 7 de septiembre de 2025


 

Parece que discernir sobre un tema y expresarlo por medio de argumentos, basado en hechos y fundamentos jurídicos, no sirve de mucho para algunas personas, cuya única forma de disentir es por medio del descalificativo. Y eso me ha pasado con el artículo que sacó el Canarias 7 a raíz de mi queja sobre el exceso de decibelios en las Fiestas Patronales de mi barrio. He visto algunos comentarios y ni me he molestado en seguir leyendo, apreciaciones o expresiones indecorosas e insultantes sobre mí, sin ni siquiera conocerme o simplemente esconderse detrás de un seudónimo para amonestarme, imprecarme o menospreciarme. Y es que, ejerciendo mi derecho constitucional, he elevado una cuestión, como esas preguntas ministeriales, que deben contestar y preparar los Subdirectores Generales de cada Ministerio, ante una demanda de un diputado en el Congreso de los Diputados.

Hay gente que se cree que las raíces culturales o más bien, la pertenencia a un lugar está basada en celebraciones o festejos que solo duran quince días al año. Eso no es así, la muestra sincera de sentirse parte de una comunidad, se basa en otros aspectos más cotidianos, menos ruidosos y más sigilosos. La manera de integrarse en un territorio y darle valor es dar impulso a su patrimonio tangible material e inmaterial, su historia, su memoria y lo consuetudinario. Eso solo se hace compartiendo con la gente foránea, la importancia que le das al sitio de donde eres, a tus orígenes y celebrarlo es invitar a tus más allegados a conocer tu entorno, ofrecerlo como regalo de visibilidad y compromiso. Este acto se realiza o debe realizarse, en lo cotidiano, comprando en la tienda de la esquina, en la floristería donde adquieres flores para decorar tu casa, consumiendo esos productos que se cultivan cerca y se venden en el mercado de los domingos, beber y comer en los bares o restaurantes donde saborear platos tradicionales como la carne de cabra o la ropa vieja de pulpo, un buen trozo de queso local y una copa de vino.

A veces, simplemente, se trata de regalar sin pedir nada a cambio, en un acto de acercamiento y de desapego con elementos materiales que, para otros vecinos o vecinas, pueden tener un gran significado. Viví once años fuera de mi pueblo, pero cuando volví definitivamente, empecé a pasearlo como debía, gracias a dos perros y el primer trabajo que conseguí, tras mi regreso, fue realizar la revisión del inventario de bienes muebles de mi parroquia, pero en aquella época, el párroco no quiso que lo hiciera. Mi madre, dejó de ir a las misas que organizaba pues un día se inventó que él había realizado ese trabajo cuando en realidad, ya estaba custodiado en los fondos del Gobierno de Canarias con mi nombre como su principal ejecutor. Lo dejé pasar como tantas veces he hecho, dado que además aquel párroco se fue, y ahora tenemos a otro.

En el año 2011, cuando a mi hermana la llamaron para hacer el pregón de las fiestas, me pidió ayuda y por supuesto, hice alusión al rico patrimonio de la Iglesia, incluyendo las piezas de orfebrería que ese año habían estado expuestas en México. ¿Acaso eso no es una forma de poner en valor el patrimonio del sitio donde me crie? El año pasado, de manera espontánea, aparecieron dos sillas en la parada de guaguas que está enfrente a la farmacia y de repente, hice una acción, coloqué un cartel enmarcado que ponía "la marquesina invisible" junto una silla más, una desplegable que me había comprado en Tenerife y con la que saqué mi carrera de Historia de Arte.

Aquello fue un revulsivo, de repente, la gente empezó a poner más sillas, entusiasmadas con esa idea. Duró muy poco, pues alguien no sé si de la Comisión de Fiestas, de la Asociación de Vecinos o incluso la concejala de Festejos le había parecido "tercermundista" y la policía se lo llevó todo y lo tiró a la basura, eso fue el 25 de julio del año pasado. Al enterarme que la Asociación de Vecinos a la cabeza su presidenta había conseguido una marquesina no en el mismo sitio sino un poco más allá, fui y le comenté simplemente que no era logro solo de ellos pues ya había un precedente. Y esto no es sino el cúmulo de intenciones por reivindicar, la mejora de infraestructuras del barrio pues hace años hice acopio de firmas para pedir un servicio de guaguas más regular, pero todo quedó en moco de marrajo. De igual manera, en una página me quejé que no había un paso de peatones de la carretera que va a La Milagrosa y luego fue otra Asociación quien se llevó los laureles. ¿Vale la pena tan esfuerzo cuando ciertos organismos locales parecen reinos de Taifas? Las tres asociaciones que hay en esta zona son rivales entre ellas y antagónicas. ¿Qué ha pasado después de haberme sacado el Canarias 7 un artículo sobre mi denuncia por el exceso de decibelios? Pues probablemente sufriré una inquina silenciosa, un linchamiento mediático que se esfumará como como ese volador que explotó en el aire y fue a parar al contenedor de basura.

Si críticas las Fiestas Patronales con su exceso de decibelios entonces no es eres de San Lorenzo, no y no. El Mercado Agrícola de San Lorenzo agoniza, solo quedan seis o siete puestos de los que había antes y siempre les pregunto cómo les va. En plenas fiestas, suspendieron la Feria de Ganadería que es una tradición por la ola de calor, pero no lo hicieron con los fuegos. Todos los domingos, había dos grupos musicales que se alternaban cada semana, y ayudaban a amenizar el Mercado Agrícola, un incentivo también para que los la gente del Municipio viniese a comprar. Sin embargo, ya no hay grupos musicales pues no hay presupuesto, y no empiezan a venir hasta noviembre ¿Y en que se ha gastado el dinero el Consistorio? Al igual que otros puntos de la isla, como el de Santa María de Guía, los Mercados Agrícolas abren sábados y domingos.

Los residentes de los chalets se han quejado y presentando denuncias sobre la extracción de los áridos de La Cantera que causa contaminación del aire y ruidos, cuya concesión es permitida por el Gobierno de Canarias. ¿Cuál ha sido la jugada de la Asociación de Vecinos del Lugar del Lugarejo? Mirar hacia otro lado como siempre, con argumentos que son muy partidistas, hay intereses por medio. Esos residentes siempre están en el punto de mira pues ya han presentado unas cuantas denuncias al respecto. Es indignante como los comentarios de algunas personas de la vieja guardia, los tratan de manera despectiva, con afirmaciones como:” …………..a los que han venido a vivir aquí les digo que nadie las ha invitado a ello……..”. Aunque este personaje se refiere a los festejos, en realidad, está denostando a unos ciudadanos que pagan sus impuestos y tienen el derecho a mostrar su indignación. Es más fácil echar balones fuera, hacer referencia sobre otros hechos menos significativos a nivel local, pues la gente obtusa que no quiere entender, se empecine en amenazar y desdeñar a quien protesta, sin ver su propia miseria, pues se sabe que, en algunas ocasiones, este tipo de sujetos llevan una doble moral o son literalmente “hipócritas”.

Es un grupúsculo de personas malhadadas, de risa ladino y comentarios nada baladíes quienes pretenden a su antojo, infravalorar a los vecinos y vecinas de un barrio con categoría de “pueblo” en la memoria de todos, pese a que pretendan erigirse en portadores de esa semblanza, se centran solo en quince días al año. Nosotros y nosotras, quienes pagamos nuestros impuestos, contribuimos al desarrollo económico de nuestro entorno, tenemos que enmudecer, ante su altanería, invitándonos a construir unas vidas ¿Y cuál es la suya?

Y como parece que desconocen las leyes democráticas que rigen la convivencia en nuestro país, les convido a leerse el artículo 29 de la “Constitución Española” del año 1978 que recoge lo siguiente:

Título I. De los derechos y deberes fundamentales:

Sección 1.ª De los derechos fundamentales y de las libertades públicas

Artículo 29

1.     Todos los españoles tendrán el derecho de petición individual y colectiva, por escrito, en la forma y con los efectos que determine la ley.

2.     Los miembros de las Fuerzas o Institutos armados o de los Cuerpos sometidos a disciplina militar podrán ejercer este derecho sólo individualmente y con arreglo a lo dispuesto en su legislación específica.

¿Y qué hacer ante todo esto? ¿Me van a condenar al ostracismo como en la Grecia Clásica de Clístenes, apuntando mi nombre en trozos de cerámica con forma de concha? Yo les entrego las conchas para poner mi nombre y que me condenen al exilio durante diez años, casi los mismos que estuve formándome a nivel académico y profesional para labrarte un futuro. Fue un viaje como el de Homero en la Ítaca de Kavafis pero todo apunta a que debo huir, o quizás refugiarme entre las almenas de mi fortaleza, ante los Lestrigones y otros demonios. Haré lo que algunos ciudadanos de este “pueblo”, irse o exiliarse de manera voluntaria, no diez días sino quince, a otro lugar para volver a su propio refugio, una vez que las trompetas de Jericó se hayan acallado.

El 25 de agosto de 2025, encontré una pintada intimidatoria en el muro de mi patio jardín que da a la calle San Sebastián y ponía lo siguiente: “Las Fiestas no se tocan”, vulnerando las leyes sobre la propiedad privada. En España, las pintadas en tu casa se consideran un delito de daños, según el Código Penal, ya que implican un deterioro o menoscabo de la propiedad. Para denunciarlas, debes poner los hechos en conocimiento de la policía o del juzgado de guardia, y en el propio procedimiento penal puedes reclamar los costes de la reparación. 

Pasos para presentar una denuncia

  1. Contacta a la policía: Puedes acudir a la comisaría de policía o al juzgado de guardia para interponer una denuncia formal. 
  1. Reúne pruebas: Es importante que tengas pruebas de las pintadas, como fotografías. 
  1. Solicita la reparación: Como parte de la denuncia, puedes reclamar la compensación económica para reparar el daño causado y que la reparación del bien sea evaluada. 

Consideraciones legales

  • Código Penal:

Las pintadas en una pared de tu casa se pueden tipificar como un delito de daños (artículo 263), que implica causar un menoscabo o deslucimiento a un bien, lo cual genera un coste de reparación. 

  • Valor del daño:

Si el daño económico para reparar la pintada supera una cierta cantidad (históricamente, se ha considerado la cantidad de 400€), el delito se agrava; aunque este límite se ha ido ajustando en las reformas penales, se le puede aplicar una pena de multa más allá del coste de la reparación. 

  • Antecedentes penales:

Incluso si la pena es menor por el coste de la reparación, el autor de la pintada quedará fichado con antecedentes penales

 No voy a denunciar pues eso es lo que quieren. Lo haré desde el soporte que da sentido a mi manera particular de denuncia y protesta, con una pieza documentada, con formato de video performance. Gracias por este inmenso regalo, pues les define perfectamente, como personas sin sentido común, sin empatía, sumidos por la tiranía de la ignorancia y el sectarismo, propios de una época de caciquismo, siendo yo nieto de cacique, pero demócrata y defensor del libre pensamiento.


lunes, 25 de agosto de 2025

Querido tío Antonio, no tengo recuerdos tuyos salvo esta foto dentro de otra, pese a tener tu nombre de segundo y las anécdotas que me han contado sobre ti. La noche que viajaste al más allá, Neil Armstrong estaba pisando la luna, era el primer hombre que hacía esa aventura en nuestro sistema solar, el 20 de julio de 1969. Aquel día, habías tenido una discusión con el Presidente de la Comisión de Fiestas de San Lorenzo, Antonio Martel, pues como era tradición los festejos habían sido del 1 al 10 de agosto, pero los querían ampliar hasta el 15. Después de aquella trifulca, enfadado, cogiste una azada y empezaste a arar la tierra, produciéndote un golpe certero, un quiebro en tu corazón maltrecho. Desde el 21 de julio de 1969, fuiste la primera víctima de los fuegos y no estoy dispuesto a ser otra más, en esta constelación kármica, tu darma es mi darma, nadie me va a acallar ni amedrentar. Soy esa barrera que desplaza a la ignorancia, distancia a la petulancia, barrancal de emociones justas que discurre entre roquedales, el león que ruge ante el enemigo, Y en honor a tu nombre, rompo cualquier mordaza, nadie puede hacerme daño, he labrado en la tierra y con mi azada, el valor del testimonio y la verdad. 


 

lunes, 21 de julio de 2025

 


"Llega un momento que hay que parar, volver a tu gruta y enraizarse en el origen. El universo está dentro y puede mutar, con el flujo del agua, dejando que discurran los sentimientos por ese surco de manantial que llega hacia la nada. Es el momento de ausentarse para liberarse, del ruido interno, del bullicio exterior, tocar la piedra, desnudar el alma de toda aquiescencia no mudable. Cuando dejas de sentir, si aceptas lo inevitable, se forma dentro de ti, una corriente de energía que te concentra en tu demiurgo. Solo, en esa pequeña caverna, rodeado simplemente por el silencio, la quietud, es cuando se aprende de una vez por todas, a cultivar el desapego".

miércoles, 5 de junio de 2024


Liberarse de contratos del alma, de constelaciones familiares que arrastran patrones de conducta repetitivas basadas en la codicia y la mezquindad, solo pueden romperse mediante la autoconciencia, el perdón y el desapego, la acción y la reacción. Una parte puede desencadenarse en un momento dado pero hay otros contratos kármicos, que se dilatan en el tiempo, a los que hay que desafiar mediante la resiliencia, el pasado no es mi presente, vuestra ansia no debe ser mi ansiedad, pues en el camino de empoderarme como ser humano, está eliminar lastre y tener la capacidad de ser el arquitecto de mi propio destino.  

jueves, 23 de mayo de 2024