Del 27 de julio hasta
el 17 de agosto las calles aledañas a la Plaza de San Lorenzo quedan
estrictamente desvinculadas del derecho de mis vecinos y vecinas a aparcar en
las puertas de sus respectivas propiedades, inquilinos e inquilinas de pisos o
apartamentos alquilados e incluso los dueños y dueñas de negocios. Y todo esto
por unas Fiestas que duran diecisiete días, y no es por estar en contra de
ellas, sino pedir compresión pues el año pasado el nivel de decibelios, eventos
uno de tras de otro en dos noches fue terrible, tanto así que el 8 de agosto
hubo una gala Drag Queen, seguido una verbena y en la madrugada a eso de las
05.00 una traca de valoradores que supuestamente lleva años por una promesa
personal al santo. Al día siguiente a las 08.00 campanadas y voladores, seguido
de a las 12.00 de la mañana otro tanto de lo mismo y en la madrugada desde 9 al
10 los Fuegos que son preciosos, pero ¿No es de menester pedir que nos den
derecho al descanso sin tan ejercicio de ruidos en el resto de eventos? Hace
años se prohibieron las verbenas y vuelven como las Trompetas de Jericó para
hacer temblar hasta nuestras ventanas, las mías y las del resto de nuestros
conciudadanos.
El año pasado
tuve que llevarme a mi madre de mi casa, porque la Verbena del Solarejo era un
conjunto de melodías altisonantes y se puso muy nerviosa. No solo pienso en
ella, sino a las personas con problemas cardíacos, a los niños y niñas de
espectro autista, a las personas mayores que necesitan tranquilidad y serenidad.
El año pasado me publicaron un artículo en el Canarias 7 relatando como pedí al
ayuntamiento que me dijeran cuál era el índice de decibelios permitido en esos
festejos, como el que hace un eleva una pregunta parlamentaria pero no tuve
respuesta alguna, salvo comentarios de haters y personas sin educación. Es
verdad que el año pasado hice un vídeo parodiando a una persona que se empecina
en convertir estas fiestas que eran para mí un orgullo hasta que se han
convertido en un evento que genera arribismo y clientelismo para unos pocos y
pocas. El 9 de agosto del 2025. me levanté cansado, arrebatado, pues el día
anterior apenas había dormido y ese mismo nos íbamos a descansar a otro lugar.
Cuando fui al bazar a comprar algo para llevar al apartamento que habíamos
reservado, estaba ella recién peinada de peluquería, claro cómo vive en Tamaraceite
seguramente habría descansado lo suficiente, o no, pero haciendo gala de mi
vena performativa, me puse en medio de la plaza y dije lo siguiente: ¡En
Inglaterra, cualquier ciudadano puede subirse a una palestra y elevar una protesta!
¡Anoche mis vecinos y yo tuvimos que soportar eventos seguidos unos de tras de
otros, sin poder conciliar el sueño! ¡Voy a tomar las medidas pertinentes al
respecto! Por supuesto que las tome, aporte toda la información judicial tanto
a nivel nacional sobre el Derecho al Descanso y la presenté al registro
telemático del Consistorio y nunca me contestaron, Dado el silencio administrativo
que se ampara en la tardanza en la respuesta fue la nada más absoluta.
Me ofrecieron en
el Canarias 7 mostrar esta queja que no es solo mía sino de mis vecinos y
vecinas quienes se sienten amedrentados y quedan enmudecidos. Es muy recurrente
que cuando alguien toma la iniciativa para solicitar explicaciones y pedir
civismo, al final es el que paga la intransigencia de personas que son ven lo
que quieren ver por su falta de empatía, amén de usar terrenos privados para
colocar sus tracas y voladores sin siquiera dar a cambio, solo en nombre del
Santo Patrón o por la supuesta identidad del "pueblo", cuando está se
construye desde otros parámetros, a través de fomentar el Patrimonio Histórico
Artístico, el Etnográfico y el Industrial no solo con unas fiestas que se
celebran una vez al año.
Y después de
todo esto, lo que recibí a cambio es esa inquina que quedó plasmada en una
pintada supuestamente anónima en el muro trasero de mi casa: La Fiesta no se
toca. Y realmente, esto va más allá de una simple pintada, se trata de una
muestra más del desprecio y el resentimiento social contra la historia de mis
abuelos paternos, a los cuales no conocí y que, desde luego, no tienen nada que
ver conmigo por evolución vital, intelectual e incluso por inclinaciones
políticas. Mi amigos y amigas, mis compañeras y compañeras de profesión me
preguntan cuando voy a desarrollar mi proyecto sobre San Lorenzo, pues nunca.
En el año 2015, el Consistorio prometió financiármelo, pero ya han pasado 11
años y he desistido. Durante al año 2010 y 2011, me dediqué a hacer la revisión
del Inventario de Bienes Muebles de la Iglesia Matriz de San Lorenzo, con los
datos históricos artísticos actualizados y cuyas fichas están resguardadas en
el Edificio Siete Chimeneas del Ministerio de Cultura y mi nombre está registrado.
Mi vuelta a San
Lorenzo fue maravillosa, pero en estos dos últimos años ha sido un auténtico calvario
pues es una tarea cansina y desalentadora, luchar contra tanta ignorancia. Por
eso, he desistido y desarrollaré mis proyectos al margen tanto de la Asociación
de Vecinos como de la Comisión de Fiestas. Quiero recordar dos personas que
fallecieron por culpa de estos festejos, mi tío Antonio en el año 1970, después
de una discusión con el entonces presidente de la Comisión de Fiestas sobre el famoso
volcán de fuego y Maestro Vicente, el zapatero del pueblo, quien murió de un
infarto, después de que la noche anterior, tiraron voladores en la parte
trasera de su casa en unos terrenos particulares.
Este año han
invitado a la peor alcaldesa de que ha tenido este Ayuntamiento quien solo sabe
salir en las fotos, y hacer promesas totalmente vanas. Si protestas por pedir
que se renueven las fiestas desde el civismo, entonces no eres del pueblo,
cuando en realidad, me he preocupado por necesidades más cotidianas como mi
propuesta de acción comunitaria de pedir una marquesina y que fue desmantelada
por Inma Media pues la consideró tercermundista o las veces que he pedido
firmas para que nos restituyan los horarios de las guaguas para que nos permitan
la movilidad y la posibilidad de tener derecho al ocio, lejos de los encorsetados
horarios tanto de Global como Guaguas Municipales. Yo hago vida de barrio, voy
a comprar en los negocios de aquí, consumo en los sitios emblemáticos de bares
y piscolabis donde además he atraído mis compañeros y compañeros del ámbito
cultural y las artes visuales en Gran Canaria. Sin embargo, haga lo que haga,
me seguirán señalando, pero meda igual, todas las iniciativas las llevaré a
cabo en mis espacios y a puertas cerradas como siempre. Es así como hay que
actuar y no sé cuándo lo podré llevar a cabo, pero por lo pronto seguiré
colaborando en otros lugares donde se me respete y necesiten mi ayuda. Perdón
por este escrito tan largo, pero para mí tan necesario pues debemos evolucionar
en temas de festejos, respetando el entorno residencial y el descanso frente al
ruido excesivo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario